La Gestión Clínica: más necesaria que nunca.

Vivimos una época turbulenta en la sanidad española. La falta de recursos obliga a tomar decisiones políticas no consensuadas con muchos de los actores del sistema. Se gestiona a golpe de BOE, Boletín Oficial de la Comunidad Autónoma o de rueda de prensa.
La falta de madurez democrática, el exceso de ideología, que a veces ahoga el profesionalismo (que no la profesionalidad) y el frentismo están a la orden del día.
Como cuando un gran barco como es la sanidad con enormes inercias hace un movimiento de timón brusco los que van navegando en el se desestabilizan y sienten que pierden los apoyos. Aunque esa desestabilización siempre es temporal y con el nuevo rumbo se puede volver a mantener el equilibrio.
Lo queramos o no, no controlamos todos los barcos por los que navegamos en cada faceta de nuestra vida y hay que estar preparados para cualquier circunstancia, hasta el naufragio...
Ahora que la brecha entre políticos y población es mayor que nunca, y que la que existe entre gestores (aunque algunos no seamos políticos, se nos mete en el mismo saco) y profesionales también se agranda se necesitan puentes, diálogo, abandonar las trincheras pues los bandos son creados por ideologías que no son un fin en si mismas y contribuyen a crear guerras que siempre son negativas.
Nuestro fin es el paciente y como será mejor tratado con los recursos que disponemos; podemos pasarnos la vida quejándonos de que no tenemos los recursos que merecemos o los necesarios, pero ello no es óbice para hagamos lo mejor y lo máximo con los que tenemos, que puede ser mucho, sobre todo si atendemos al margen de mejora que señalan los estudios que hablan de la variabilidad en la práctica clínica, de ese más del 20% de pruebas innecesarias y el 30% de los tratamientos,amén de alrededor del 15% de los ingresos hospitalarios que no aportan ningún valor al paciente y sí riesgo. Podemos pensar que somos los mejores en lo nuestro y aún así habrá una capacidad de mejora inexplotada.
La Gestión Clínica consiste en eso y debe ser bidireccional, los directivos deben conocer mejor la clínica y ser cada vez más expertos en medicina basada en evidencia y en pruebas y los clínicos deben ser cada vez más gestores y conocer las repercusiones monetarias de cada uno de sus actos porque frente al principio de beneficencia (le doy lo máximo a mi paciente) se impone los principios de justicia, equidad y beneficio social, que valora si realmente no estamos medicalizando la sociedad y gastando ingentes cantidades de recursos sin mejorar la calidad de vida de las personas (no maledicencia). Recursos que empleados en otros sectores a veces producirían más salud; pues la salud es directamente dependiente del marco socioeconómico y laboral de las personas.
Por ellos en el Departamento de Salud de Orihuela gestores y profesionales de ambos niveles asistenciales integrados y juntos, estamos reflexionando sobre la Gestión Clínica y tratando de mejorar los procesos asistenciales que hacemos.
Os dejo el enlace a la charla del pasado día 6 de noviembre, donde además de la misma proyectamos los documentales #6minutosAP, y tuvimos un buen debate sobre la gestión clínica y la integración asistencial. 
Presentación 6 de noviembre Gestión Clínica

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